Agregue hierbas y condimentos frescos, como ajo y jugo de limón, para darle más sabor.
Un manjar francés, las ancas de rana también son apreciadas en toda la costa del Golfo de los Estados Unidos, donde los franceses influyeron en muchos métodos de cocina y una abundancia de tierra pantanosa produjo un suministro constante de ranas. La carne blanca de sabor suave tiene un sabor que a menudo se describe como "como el pollo". Aunque la carne se fríe con frecuencia, la masa a menudo domina su delicado sabor. Una preparación más simple como hornear permite que el sabor de las ancas de rana tome el centro del escenario.
Cosas que necesitarás
- Plato de hornear
- Mantequilla, aceite o spray para cocinar
- Toallas de papel
- Condimentos, como sal y pimienta.
- Termómetro de lectura instantánea
Precaliente el horno a 400 grados Fahrenheit.
Engrase una fuente para hornear con mantequilla, aceite o aceite en aerosol.
Enjuague las ancas de rana con agua fría y séquelas con toallas de papel.
Coloque las ancas de rana en la fuente para hornear, organizándolas en una sola capa.
Sazone las ancas de rana solo con sal y pimienta para que brille el sabor natural de la carne. Para más calor o sabor, incluya ajo, cebolla y pimienta de cayena al gusto. Espolvorea migas de pan encima si quieres un crujiente ligero. Alternativamente, cubra las piernas con una salsa, como mantequilla derretida con jugo de limón, mantequilla y perejil.
Hornee las ancas de rana descubiertas durante unos 30 a 35 minutos.
Verifique que la carne esté lista insertando un termómetro de lectura instantánea en la parte más carnosa de una pierna. Al igual que otros tipos de juegos, las ancas de rana deben cocinarse hasta que la temperatura interna alcance 165 grados F.
Consejos y advertencias
- Marinar las ancas de rana durante aproximadamente tres horas antes de hornearlas para infundir a la carne un sabor extra. Use su adobo de carne favorito o combine un aceite neutro, como el aceite vegetal, con los condimentos aromáticos que elija. Los ejemplos incluyen cebolla picada, hierbas frescas picadas, ajo, jugo de limón, sal y pimienta negra. Coloque la mezcla en una bolsa de plástico con cierre hermético o en una fuente para horno y agregue las ancas de rana, tirándolas para cubrirlas.
- Evita cocinar demasiado la carne. Las ancas de rana son relativamente delicadas; Una vez que se cocinan demasiado, la carne se vuelve dura y gomosa.